Valentín Lamas Carvajal (Orense, 1 de noviembre de 1849 – 4 de septiembre de 1906).Hijo de José Francisco Lamas y María Manuela Carvajales, Valentín quedó huérfano de padre a los dos años de edad, cuando su madre apenas contaba diecisiete.
Pedro Carvajales, hermano de su madre y pintor de cierto renombre en aquella época, desempeñaría un importante papel en la vida del joven Valentín al convertirse en un importante apoyo en tan penosa situación. A él dedicaría Lamas su primer libro «La monja de San Payo» (1871) obra basada en un hecho real ocurrido en 1830 en Santiago cuando una novicia del Convento de San Payo falleció al caer a la Plaza da Quintana cuando iba a reunirse con su amado.
Junto a Manuel Murguía fue uno de los fundadores de la Real Academia Gallega.
Después de estudiar bachillerato en Ourense, teniendo – entre otros – como profesor a Saco y Arce, Lamas Carvajal se traslada a Santiago en 1870 para iniciar la carrera de medicina. Una enfermedad ocular – que posteriormente le dejaría ciego y le otorgaría el doloroso título de «El Homero Gallego» – impide que termine sus estudios.
Marcado decisivamente por su etapa universitaria durante la que entabla contacto la intelectualidad gallega contemporánea, su vida queda definitivamente vinculada a Ourense cuando en 1874 contrae matrimonio con Amalia Rosina Sánchez, antigua compañera de estudios con la que tuvo varios hijos.
A pesar de sus problemas de visión, Lamas se convierte en el autor más prolífico de su época, desarrollando una incesante actividad literaria y periodística. Colabora en «El Heraldo Gallego» – publicado hasta 1880 – del que llegaría a ser director y propietario pero la popularidad le llegaría de la mano de «O Tío Marcos da Portela», el primer semanario escrito íntegramente en gallego publicado entre 1876 y 1890 y en el que colaborarían figuras de la talla de Curros, Pondal, Eladio Rodríguez González y muchos otros.
Será en este semanario donde, en 1888, Lamas publique su obra «Catecismo do Labrego», una parodia del catecismo cristiano del padre Gaspar Astete que se convertiría en uno de los libros gallegos más vendidos, con seis ediciones en el plazo de un año desde su publicación.
En esta obra – que posteriormente se convertiría en una de las piezas claves de la literaura social española – Lamas, bajo el pseudónimo de Fray Marcos da Portela, pone de manifiesto la dramática situación de los campesinos gallegos, utilizando la fórmula pregunta-respuesta.
Otras Obras
En 1874 publica el poemario «Espiñas, follas e frores» donde se funden elementos culturales y de floclore y que se completaría en 1875 con una segunda entrega. También en 1875 se publica Cartas ós Galegos».
En 1880 bajo el título «Saudades Gallegas» publica diecinueve poemas que pasarían a veintiuno en la segunda edición.
«Gallegada. Tradiciós, costumes, tipos e contos da terriña» fue publicado en 1887, se trata de un conjunto de diecinueve narraciones que en su mayor parte ya habían aparecido en «O Tío Marcos d’a Portela». En «Gallegada» podemos ver la voluntad populista y comprometida con la defensa de los labradores por parte de Lamas, así como la descripción de cuadros de costumbres imbuídos de acentos pintorescos, picarescos y cómicos.
«A musa d’as aldeas» (1890) consta de 28 poesías, muchas de ellas también aparecidas O Tío Marcos.
«Mostacilla» Versos humorísticos recoge las composiciones más importantes que se habían insertado en El Eco de Orense, diario del que también había sido director. Son versos castellanos que describen personajes e ineptitudes de la política del momento en Ourense a finales del siglo XIX.
En su poesía «Saudades galegas» (1880), «A musa das aldeas» (1890) cultivó un costumbrismo de raíz rural en el que abunda la nota sentimental y de denuncia social.